The Labyrinth" no es de mi propiedad, tampoco sus personajes (excepto los que son nuevo esos si son mios mujajaja), por lo tanto no obtengo ningún beneficio, de todo esto solo escribir por gusto por que no me pude aguantar la ganas de meter mi cuchara jajaja, así fracmentos de la historia son tomadas de Terry Jones, creador de el amado Jareth xD"
La semana se le estaba pasando a Ali rápidamente y casi no le daba tiempo de hacer nada, su Tío le había hablado todos los días para cerciorarse de cómo estaba. Al igual que su mamá que le informo que tomaría otros cuatro días en regresar lo que a Ali no le disgusto en nada, después de todo le estaba tomado cariño a la casa como el vecindario, ya casi le hablaba a todos sus vecinos, pero no había podido hacer ninguna amistad de su edad siempre le había costado trabajo hacer una amistad
-Siempre eh sentido que no encajo en ningún lugar soy como la rara-se quejaba amargamente-¿tu sientes lo mismo?- le pregunto al ave que veía comer-bueno como no me van a ver como rara si estoy platicando con un ave- volvió a quejarse pero aun así siguió hablando- mi mamá regresara hasta de dentro tres días puedes creerlo, te cuento un secreto- se próximo al ave- estoy pintando su habitación con pasajes de su libro favorito, esta quedando hermoso-seguía contacto pero noto que el reloj sonaron las 7- será mejor que me vaya-se paro del asiento pero de pronto se detuvo al oír un trueno-ahh!!-grito tapándose la orejas- espero eso no sea una tormenta-hablo un tanto asustada, entonces noto que el Ave la veía- no me veas así!! Si le tengo miedo a las tormentas y que!!- reclamo para irse corriendo, al llegar a su casa cerro todo como su madre le había indicado en la lista. Se preparo algo de comer y subió; entrando a la habitación de su madre dejo la charola en una de los buros y se paro en medio del cuarto veía su avance, prácticamente ya había terminado solo estaba pintando detalles, pero fue interrumpida de nuevo por los trueno y corrió a la cama-Por favor que no sea una tormenta… no sola- se quejo, volvio a pararse, subió a un banco en las paredes del vestidor donde estaba pintando un bosque, se agacho a buscar su libro para ver como lo describía y ver que mas le faltaba, pero simplemente no lo encontró, bajo y lo busco por todas partes
-Pero donde lo deje-tomo su barbilla pensando- recuerdo… que- se movía por todo el cuarto-de seguro esta en mi habitación- Así que salio, hay también lo busco por todos lados- simplemente no lo comprendo donde deje el maldito libro- pego con su pie el piso frustada de pronto noto que su closet estaba abierto- recuerdo haberlo cerrado- pensó, se dirigió a este para cerrarlo y noto que en lo mas alto estaba el libro
-pero que diablo haces ahí, yo no recuerdo haberte subido-reclamo, fue a tomar la silla de su tocador la puso cerca del libro, se subió y lo tomo- ja! No escaparas de nuevo, mm que es eso- vio que en el rincón estaban unas cajas una blanca y una sumamente hermosas-no las había visto y como si nunca me subo-río-veamos-inicio a estirarse para alcanzarlas-ya… casi…- se esforzaba-va..mos… Ali tu puedes-se daba animo, pero no se había dado cuenta que ya estaba a la orilla de la sillas puedo alcanzarlas y jalarlas ya que la caja decorada tenia una manija pero al hacerlo callo- ahhhh!!-callo-auchhh-se quejo sobandose las pompis y la cabeza ya que le cayeron en la cabeza-entupidas cajas- se levanto y las pateo pero dejo de hacerlo pues otro trueno inundo el cielo-tranquila Alice, no pasa nada-respiraba hondo
Tomo las cajas y las puso sobre su cama, primero abrió la caja blanca de ahí saco algo envuelto en muchos papeles, cuando termino que quitarle todos, se encontró con una figura un tanto extraña para ella
-y este quien es- observaba la figura por todos lados-parece una estrella de rock… por supuesto pasadísimo de moda-se carcajeo-pero esta chistoso, me gusta, seguro mamá no se acordaba de él, pero ya que te eh encontrado personita extraña, te honraré con ponerte en el “Rincón de Sarah”- le decía mientras caminaba hacia las repisas. De regreso de nuevo a la cama se sentó junto a la caja que mas le había gustado. ella paso su mano para sentir la textura- nunca había visto una caja así- la miraba muy curiosa, era de color blanco con un símbolo raro y florituras alrededor, parecía que emanaba brillo por si misma, ella con sumo cuidado la abrió y al hacerlo brillantina salio de ella-wow!!-solo puedo decir pues como si fuera mágica, noto que había una nota la tomo e inicio a leerla
“ Mi reina merece lo mejor y hoy en tu noche, debe de lucir excepcional, recuerda que yo siempre estaré ahí para ti ”
Atte:J
-J-se dijo Ali- que clase de nombre es J, bueno por lo menos la letras es bonita-dejo la nota al lado ella, volvió su mirada a al caja vio que un listo amaraba una tela en dorado ella lo quito con sumo cuidado y al fin puedo ver su contenido, lo inicio a sacar son sumo cuidado y vio que era un vestido- wow!!!- exclamo- esta hermoso nunca había visto algo igual- se levanto y se lo probo por encima- dejo el vestido en la cama regreso a la caja había todo zapatos accesorio inclusive un fondo de encaje, ella toco la tela y era sumamente suave, mas suave que el algodón o la seda-cuando usaría esto, parece de princesa, debería probármelo todo volvió a tomar el vestido probándoselo por encima de nuevo se dirigió a su tocar para verse- no no debo…-se lo quito- pero es tan hermoso… ahhh que diablos no esta mi mamá- se dio ánimos así que inicio a desvestirse rápidamente, se puso primero el fondo y luego el vestido, pero noto que eran botones y no habría nadie que le ayudara- lastima tendré que esperar- se dijo tristemente pero al tratar de quitárselo noto que ya estaba abotonado-que… como…- no se explicaba-ahh no importa inicio a dar vueltas con el, el color era rojo quemado tenia un cuello cuadrado y de manga larga se amoldaba a su cuerpo hasta la cintura y de ahí se abría en una falda muy ancha con un pequeña cola, la cintura se amoldaba con una tela que giraba alrededor y caían por enfrente esta era de color verde bosque y tenían florituras en plata y en la manga derecha tenia listones tejidos de color plata y verde que brillaban intensamente como si tuvieran muchas piedras, regreso y se calzo los zapatos de mismo color del vestido y estos tenis piedras del mismo color de los listones y había un moño igual que los zapato, se sentó en el tocador se peino de media cola y se pudo el moño, se emociono como el vestido caía a lo largo, volvió a pararse para verse al espejo pero solo se veía la mitad del cuerpo
-no así no me miro bien… un momento el espejo de mamá- tomo el libro y salio corriendo con un poco de dificultad alzando el vestido de frente para no pisarlo, camino hasta el vestidor de su Madre donde tenia un espejo de cuerpo completo al quedar frente a este se quedo sorprendida al verse –wow- se observaba e inicio a dar vueltas con el, pero tuvo que detener su juego ya que el cielo volvió a tronar ella se tiro al suelo y se tapo la cabeza a ella realmente la atemorizaban las tormentas, su madre le había causado el miedo pues siempre que había una tormenta su madre, también se ponía sumamente nerviosa y mandaba a cellar todas la ventanas y Ali se dormía con su ella, cada que Ali le pregunta por que le debía tener miedo, Sarah argumentaba que era cuando cosas malas pasaban, nunca supo que eran las cosas malas pero tampoco quería averiguarlo.
Cuando terminaron, Ali se levanto agitada-Vamos… Alice no pasa nada- se dijo limpiando el vestido. Ella seguía fantaseando con aquel vestido, nunca había hecho tal cosa no le gustaba pero con eso puesto le despertaba la imaginación- Así podría se un princesa hecha y derecha-se decía, de pronto vio el libro y lo tomo-que se sentirá actuar, mamá dice que es sensacional, bueno- pasaba las hojas del libro-digamos las líneas de la chica… mmm...… aquí están- lo detuvo donde estaba lo que buscaba, ella las leyó un par de veces para aprendérselas cuando estuvo segura camino hacia la entrada del vestido
-Bien aquí vamos!!-respiro hondo, una ultima hojeada y cerro el libro-Dame al niño —inicio a decir Ali, con voz baja pero firme, con el coraje que su empresa precisaba. Ella estiro las mano e inicio a caminar lentamente—. Dame al niño —repitió— A través de innombrables peligros e incontables dificultades, me he abierto paso hasta el castillo más allá de la Ciudad de los Goblins, para recuperar al niño que me has robado-seguía diciendo muy firme- Porque mi voluntad es tan fuerte como la tuya y mi reino tan grande… no tienes poder sobre mi- termino de decir y un trueno cayo de nuevo pero esta vez se escuchó muy cerca de su casa como si hubiera caído dentro, ella dio un gran grito con un brinco, fue entonces que inicio a llover a cantaron y la luz se fue- no… no… no…. Esto no puede estar pasando-alardeo, de pronto escucho pisadas y volteo asustada, de pronto vio que en la cama se movían cosas ella no podía moverse- debo salir de aquí- se dijo corrió hacia la puerta, afuera la tormenta era aterradora los truenos y rayos eran los protagonistas y eso alteraba mucho a Ali al llegar a la puerta trato de salir pero no podía abrirla- esta… atascada…- la jalaba histéricamente al igual que las lagrimas iniciaban a caer a sus mejillas pronto sintió como jalaban su vestido, ella gritaba sumamente asustada tratando de ver algo en esa densa oscuridad, quedo de frente a la ventana principal de la habitación aun luchando con lo que jalaba su vestido, volvió a ser asustada por el golpeteo suave y rápido en la ventana, sus manos se cerraron con fuerza clavándose la uñas en la palma tratando de tomar el contol de la situación.
Un buhó blanco con destellos negros aleteaba insistentemente contra el cristal. Podía ver la luz del rellano reflejada en sus grandes, redondos y amarillos ojos, observándola. La blancura de su plumaje estaba iluminada por una serie de relámpagos que parecían continuos. Tras ella, un goblin alzó brevemente la cabeza, y la agachó de nuevo. Otro hizo lo mismo. Ella no les vio. Sus ojos estaban fijos en los del búho.
El relámpago crujió y brilló intermitentemente de nuevo, y esta vez distrajo su atención de la ventana iluminando el reloj que había sobre la repisa de la chimenea. Vio que sus manecillas apuntaban a las trece en punto. Estaba mirando distraídamente al reloj cuando sintió algo golpear la parte de atrás de sus piernas. Bajó la mirada. Y noto como las cosas de la habitacion se movian como si tuvieran vida propia Los labios de Ali se abrieron, pero no emitió ningún sonido.
Tras ella, algo rió disimuladamente. Se giró y vio como se agachaba rápidamente tras la cómoda. Las sombras corrían por las paredes. Los goblins brincaban y saltaban tras ella. Ali estaba observando la cómoda.
Se dio la vuelta, con la boca abierta, las manos cerradas en puños, y vio unas criaturitas haciendo malabares. Estos se agacharon entre las sombras, para evadir su mirada. Ali buscó algo que pudiera servirle de arma. En la esquina de la habitación había una sombrilla. La cogió y avanzó hacia las criaturas
—Largo. Largo —lloriqueó, intentando golpearlos, uno de los goblins logro quetarselo se la mano
El viento tormentoso elevó su tono. El relámpago iluminó la habitación como si fuera de día, y las caras aterradoras de repente se desvanecieron dentro de los armarios, cajones o bajo las grietas del suelo. Cuando el trueno resonó y el viento sacudió las cortinas, una ráfaga de aire abrió la ventana. Entre las cortinas flameantes entró el búho blanco con destellos negros.
Alice se cubrió la cara con las manos, y gritó, y volvió a gritar callendo al suelo. Estaba petrificada ante la idea de que el búho aleteara hacia ella. Pensó que se moriría si lo hacía.
Sintió el viento soplar alrededor de su cabello, pero el aleteo había cesado. Espió entre los dedos, para ver donde estaba posado el pájaro. Quizás había vuelto a salir volando.
El prolongado chisporroteo de un relámpago lanzó una sombra gigante sobre la pared que daba a la ventana. Era la sombra de una figura humana.
Ali vio hacia el suelo. La silueta recortada contra el cielo tormentoso era la de un hombre. Ella fue alzando la cara poco a poco viendo la figura humana frente a ella, él llevaba una capa colo negra con hombreras con muchas plumas negras y blancas,esta se arremolinaba con el viento . Podía ver que su cabello era de un negro intenso un poco largo y alborotado. Algo centelleaba en su cuello. Más no podía ver a la luz tenue.
-Quién… eres…?- pregunto nerviosa