Desperté por los fuertes toques de la puerta
-VOY!!!!!-grite me levante desganada de la cama, soñaba con Daniel, al abrir la puerta Bianca esta de ahí
-Bianca que sucede- dije tallándome los ojos ,entro así como así, ya arreglada lista para salir
-Vamos vístete, te llevare a mi trabajo y pediré seas mi asistente, tienes un gran conocimiento en la moda y me serás de gran ayuda-dijo
-Que estas diciendo??- me exalte
-Duermes con gorro que loco-dijo viéndome de arriba abajo, pronto se dirigió a mis baúles- en cual de estos baúles esta tu ropa?-
-en ese de allá-señale sabia que mis ojos estaban de su color original y esperaba no lo haya visto los cerré y los cambie a café
-mmm..... tiene buen gusto para la ropa –decía sacando toda la ropa
-madre fue la que la Eligio por mi-conteste acercándome
-pues tu madre tiene un gran gusto felicítamela- sacaba ropa-por cierto no te pregunte si tienes hermanos-dijo
-Si tengo cinco, dos mujeres y tres hombres, y tu?- pregunte
-solo una se llama blanca-contesto-pero ella vive muy lejos y casi no la veo-seguía hurgando entre mi ropa, Bianca era muy similar a mi nana
-Los míos se llaman Zafiro, Topacio, Maximiliano, William, Edmund-
-me encantan los nombre de tus hermanas, como piedras preciosas- comento
-si solo yo me salve-reí
-bueno ponte este vestido y la chamarra de mezclilla, luego vienes para que te arrige OK-ordeno
Definitivamente era como mi nana, me metí al baño eso si extrañaba de casa las largas horas que pasaba en la tina y ahí solo había una cosa pegada a la pared, salí envuelta en la toalla y vi la ropa, me dio un vestido floreado corto me sentía un tanto desnuda pero madre me había dicho que así vestían, y para pasar como un humano debía vestir igual, me calcé y al final me puse la chamarra de mezclilla , salí de nuevo a la sala
-como me veo-dije enseñándole a Bianca la ropa
-Genial, oye estuve viendo tu joyas, son demasiado ostentosas, pero mira compuse este- me ensillo uno que era una gargantilla y lo había desecho todo, ese me lo había regalado Luis XVI y ella en 10min lo había destruido
-Bianca que has hecho!!!- grite acercándome y tomándolo
-Vamos Mía no paso nada simplemente lo volví mas moderno su diseño era viejísimo, además mira también los aretes lo modifique- me los mostró
solo suspire y me rendí una joya de siglos desecha en minutos
-OK me los pondré- dije desganada en particular ese collar me gustaba-así- me lo puse y lo mostré
-perfecto!!-dijo brincando como era su costumbre- ven te maquillare un poco-
me sentó en el sillón y de su bolsa saco un otra bolsa aun mas pequeña, con un monto de cosas muy interesantes
-tu piel es espectacular y tan blanca que cremas usas?-preguntaba mientras me ponía cosas
-nada, de donde yo vengo no hay estas cosas- conteste cerrando los ojos
-es cierto de donde vienes?- pregunto aun poniéndome cosas en la cara
-pues… de un lugar… llamado tierra centrales,… esta por Europa-conteste
-nunca había escuchado ese lugar es Dinamarca o algo así?-volvió a preguntar
no me iba a poner a explicarle además así me podían descubrir
-si Dinamarca y hay un pueblo llamado Tierras centrales –conteste, realmente Bianca no me estaba poniendo mucha atención por lo que no me tenia que darle tantas explicaciones
-lista ,wow- decía sorprendida- quedaste espectacular y casi no te maquille!!, mírate al espejo- volvió a ordenarme
me levante lo mas rápido que pude, entrando al cuarto y detrás de mi Bianca, me veía la espejo y no me reconocía , mis ojos se veían hermosos remarcados con el lápiz negro que me puso, me pito las mejillas con una pintura y pinto mis labios de tono carmín
-te gusto!!??-pregunto
-ni me reconozco- conteste sorprendida viéndome al espejo
-de hecho me da risa, por que me recuerdas mucho a blanca nieves la del cuento-
voltee a verla un tanto asustada
-has leído blanca nieves??-pregunte
-claro, todo mundo sabe de ese cuento, la manzana, los enanos, ya sabes todas esas cosas de niños-dijo
pero para mi no eran tan cosas de niños si no mas que eso, la veía directo a los ojos, no quería hablar mas de ese tema
-puedo preguntar por que hacemos todo esto ?-dije aun sorprendida
-Pues como te dije hace rato ayer me di cuenta que eres excelente en las modas y yo necesito una asistente y tu también ayer me contaste que buscabas trabajo así que te contratare y que mejor que una amiga y vecina, pero necesito primero decirle ami jefa-explico
-lo dices enserio??-decía sumamente sorprendía todavía
-claro!!! estas lista aun debemos pasar por un café-dijo tomando su bolsa
-si eso me agradaría mucho-conteste con una gran sonrisa en mi labios carmín
salimos de mi departamento bajamos las escaleras pues le conté a Bianca el horror que le tenia al “elevador “ como ella le llamaba, salimos hacia la calle y ahí estaba yo abriéndome a un nuevo mundo yo sola, sin sirviente, nanas o personas que me digieran que hacer o que decisiones tomar, o como actuar antes los demás, lograría al fin una de las tantas cosas en mi lista.
Caminábamos hacia el café, platicar con Bianca era muy vigorizante y sumamente extraño, hablaba de cosas raras y en muchos casos no entendía las palabras, debía buscar papel y una pluma para que cada palabra que no supiera la apuntara y adelante pusiera su significado, al llegar a la cafetería la misma fila interminable al día anterior era idéntica
-genial volveré a llegar tarde- decía frustrada y sonando sus tacones en el piso
-no-dije entusiasmada-espera aquí se como podemos irnos antes- me metí mas al lugar. Buscaba a mi otra amiga Andy, y si ahí estaba como siempre cual sirviente trabajando duro, llevaba en una charola con 7 cafés y le temblaban mucho las manos y pronto se le caerían, mejor no lo hubiera pensado pues eso sucedió , sin pensarlo mucho saque de nuevo mi franquito y sople el polvo atrapa tiempo, camine hasta el percance tome los cafés y los puse en la mesa , sabia que por ello podía perder la pobre su trabajo, al terminar de hacerlo regrese a mi lugar y chaqué los dedos
-Andy- le grite agitando la mano, ella no entendía como lo cafés estaban en la mesa camino hacia donde esta y me abrazo
-Amelia viniste –dijo muy emocionada
-Mía-le dije-ahora dime Mía-
-Mía me gusta tiene estilo-decía
-Creo que Amelia es un poco largo-dije también
-esta como el mío, Andrea, Por eso Andy así me decía mi mamá-
-Te decía tu Mamá?- pregunte
-si mi madre, falleció hace dos años-se entristeció
-Como lo siento Andy no debí…-me apene
-no esta bien, se que donde este ella me esta cuidando-dijo tomando mis manos pues noto mi reacción
-seguramente estoy mas que segura –trate de alegrarle
-pero dime que haces aquí ?-
-Ahh si, vine con mi amiga Bianca ella me va a dar trabajo, pero al igual que yo es adicta al café , es un poco tarde y bueno yo pensé que tal vez…-
-claro, yo se los hago, dos como los de ayer- dijo iniciando a caminar
-si, por favor-dije muy contenta
-salen dos cafés, ve por ella y ya estarán aquí-dijo metiéndose a otro cuarto
yo regrese hacia donde estaba la fila, aun no avanzaba nada y Bianca se esta poniendo de colores, la tome de mano e hincamos a caminar
cuando llegamos a la barra del interior del lugar de nuevo, los cafés ya estaban en la barra
-pero… como lo lograste?- pregunto sin dar crédito a lo que veía, y en ese mismo momento Andy llegaba con la servilletas
-listo, dos cafés caliente de moka blanco con extra leche están servidos- dijo con una gran sonrisa en sus labios
-Bianca mira quiero presentarte a Andrea mejor conocida como Andy-dije
-mucho gusto- se dijeron mutuamente
-esto es maravilloso- decía Bianca tomándolo y sacando dinero de su cartera
-esto son lo privilegios de ser influyente –conteste riendo
-Así es- apoyo Andy
-Andy te molestaría que yo también?-pregunto un tanto apenada Bianca
-no, Bianca claro que no, cuando quieras, adelante-le dijo
-gracias te iras al cielo, me encantaría platicar, pero vamos justo a tiempo-le decía
-claro, no hay problema-las veo después -tomamos el café , nos despedimos de Andy y salimos
Bianca tomo un carruaje de color amarillo,” taxi” así le llamaban al aparato de ruedas, yo en casa siempre viaja en carruaje mucho mas rudimentario jalado por caballos, pero al descubrir ese invento se me hacia maravilloso no era nada incomodo y podías ir muy tranquilo a donde quisieras, mientras el “Taxi” nos llevaba por la calles de la gran manzana seguí comprobando mi teoría Tierras Céntrale son era nada comprado con eso…
Nota: solo puedo decirles Felices Líneas!!




