
Inicie a subir la escaleras, el aparato llamado “elevador” me causaba terror, se comía a las humanos y luego las vomitaba, era terrible.
Busque las llaves y abrí la puerta, bote en uno de lo sillones la bolsa y me fue directo a mi cuarto ahí me avente a la cama, y cerré los ojos, de pronto la cara de Daniel estaba en mi mente , no podía de dejar de visualizarlo, pero sobre todos sus labios, dulces y terso, era como mi propia fruta prohibida, y que decir de su exquisito olor, había olido muchos pero nunca uno como el de él, sonreía como entupida, algo que nunca había sentido en el estomago era como un cosquilleo.
-AMELIA VOLTERRA!!!!!- gritaron, salí de mis pensamientos, corriendo me acerque a la mesa del piso que estaba en la sala , mi hermana me hablaba por la bola de cristal, me arrodille
-Topacio perdón, no escuche estaba distraída-dije, riendo tímidamente, la bola de cristal era la única forma de comunicarme con mi familia, esa bola en especial era un regalo de mi abuela
-si ya me di cuenta, debes de dejar ser tan atolondrada- me critico como siempre
-por lo menos yo si tuve las fuerza necesaria para vivir sola- dije sarcásticamente
-INSOLENTE!!, yo no se como te gusta vivir entre los humano, iuuu, por que no vivir mejor en casa tenemos de todo…- decía quitada de la pena
-Y te aburres como ostra – la interrumpí
-Bueno pero son detalles, ahí nadie te sirve, además ya no aguatamos a tu nana que se la pasa sollozando por todo el castillo tu ausencia, deberías habértela llevado-volvió a reclamar
-pobre de mi nana pero debo hacer esto sola topacio- dije tristemente
-Amelia, Amelia, dime ya encontraste a algún suculento humano, que valga la pena muero por saber- interrumpió mi otra hermana
-Hola zafiro-salude
-Zafiro yo estoy hablando con ella podrías tomar tu turno- le reclamo topacio
-eres una envidiosa topacio-le grito ella
iniciaron pelearse como era su costumbre, era una de las cosas que extrañaba de casa, Zafiro y Topacio mis dos hermanas mayores, eran tan distintas y todo el tiempo se la pasaban juntas, Topacio era la mayor de cabellos rubios, era muy ególatra y chocosa y como buena Volterra para ellos todos debían sirvientes, en cambio Zafiro era muy tiernas, pero cuando se enojaba se enojaba ella en especial me comprendía mas que Topacio y cuando supo de que quería venir a vivir con los humanos me apoyo.
-chicas chicas paren- decía
-chicas???-dijeron a coro
-ahhh si es un nuevo termino para dirigirse a lo hombre o mujeres humanos, chicos hombre, chicas mujeres-
-wowwwwwwww, eso es genial-dijo zafiro- y entonces viste carne nueva-pregunto muy interesada
-nada aun querida hermana, aquí los humano no huelen tan bien, aun no encuentro uno acto que pueda mandarte, aun creo que Maximiliano tiene razón, la mejor sangre se consigue en Europa -dije
-Maximiliano y William están apostando a que te regresas en menos de un mes-dijo zafiro
-pues no regresare -dije decidida-como esta padre, madre??-pregunte
-ellos están bien, padre aun estado un poco cabizbajo dice extrañar tus gritos y tu preguntas raras- dijo topacio un tanto celosa -bueno debemos irnos la cena va a iniciar y debemos arreglarnos aun-dijo topacio
- pero tu siempre estas arreglada, esta bien besen a padres por mi-dije un poco triste
-por cierto Amelia, me encanta lo que traes puesto-apoyo zafiro
-si los llaman jeans son muy cómodos-explique
-pues si padre te viera usando pantalones lo desaprobaría totalmente- me reprendió Topacio
-Topacio-reclamamos las dos
-perdón perdón pero es cierto, bueno vamos zafiro-ordeno
-las quiero hermana-dije
-nosotras igual-corearon
la bola se oscureció de nuevo
Suspire, mire mi departamento y aun no tenia forma solo los baúles, mi cama la mesa con la bola de cristal, mi espejo, el refrigerador y el aparato cuadrado y plano, debía hacer algo ahora no había nadie que lo hiciera por mi, si la nana viera en que condiciones vivía, me reprendería muy fuerte.
tocaron la puerta me levante para abrirla, al hacerlo Bianca esta frente a mi
-hola Mía- me dijo
-Mia??, yo soy Amelia- dije extrañada
-así se les dice a las Amelias tontita- rio-me dejas pasar??
-adelante pero aun no esta arreglado –dije
-si lo noto, wow traes baúles que retro-dijo
se sentó en el sillón
-no te molesta verdad pero vengo muerta de usar estos tacones –y se lo quito
-no delante te ofrezco algo?- pregunte, debía ser cortes
-si tienes un vaso de jugo seria genial- dijo
-deja checo-le dije para adentrarme en la cocina me acerque al refrigerador y lo único que tenia eran las bolsas de sangre, solo le dije así para no verme tal mal
-Bianca lo siento creo me lo termine-le grite
-ahh no te preocupes-contesto
volví a donde estaba
-Bianca en que trabajas- pregunte muy curiosa
-en una revista de moda- dijo sin inportacia
-enserio-conteste muy entusiasmada
-si, ya sabes modelos, ropa, accesorios, zapatos, la verdad amo mi trabajo pero a veces es muy cansado-
seguimos platicando de su trabajo un buen rato y lo que hacia era sorprendente, me gustaba mucho y tuvimos buen tema de conversación ya que yo también opinaba mucho, en cambio yo le había contado todo lo que había hecho después de que se fue , le conté de Andy y Daniel
-y así como así te beso!!!-grito emocionada
-el muy insolente puedes creerlo-decía enojada solo recordarlo me irritaba
-y que tal era??-pregunto picara
-era??-no entendía
-si besando- dijo impacientes
-debo admitir…que… es bueno-acepte
-huyyy Mia ,no llevas ni tres días aquí y ya andas ligando-dijo haciendo burla
reí nerviosas
-pero mira nada mas la hora que es la una de la mañana-dijo sorprendida- debo levantarme temprano, te veo mañana vale tal vez el fin de semana te enseñe los mejores lugares de comida rápida –dijo
-me parece genial- dije entusiasmada
ella se fue
busque mi pijama en uno de los baúles de esas pijamas raras que madre había empacado, era un pantalón y blusa rojos, no tenia que usar mas esos estorbosos camisones, pero aun así empaco mi gorro pues no podía dormir sin el, no me sentía cansada pero quería acostarme y cerrar lo ojos y por que soñar con los espectaculares labios de Daniel.