“The Labyrinth" no es de mi propiedad, tampoco sus personajes (excepto los que son nuevo esos si son míos mujajaja), por lo tanto no obtengo ningún beneficio, de todo esto solo escribir por gusto por que no me pude aguantar la ganas de meter mi cuchara jajaja, así como fragmentos de la historia son tomadas de Terry Jones, creador de él amado Jareth xD, felices líneas“El sol estaba por encima del horizonte, colores y formas penetraban el valle. Había un montón de cosas horribles allá abajo; podía verlo. Siguió observando y gradualmente tomó conciencia de la verdadera naturaleza del valle.
Al principio no podía creérselo. Cuando el sol se alzó aún más arriba revelándole más, sus hombros se encorvaron y su cara perdió la sonrisa. Sacudió la cabeza lentamente, atónita.
—El Laberinto —murmuró—. Así que eso es un Laberinto.
Lo estudió, intentando descifrar en él algún patrón, algún diseño principal que pudiera guiarla al atravesarlo. No pudo ver ninguno. Pasillos que giraban, volvían y se enroscaban. Portales que conducían a portales que conducían a portales. Le recordó a miles de huellas digitales colocadas lado a lado, superponiéndose unas a otras. -¿Alguien diseñó todo esto o simplemente ocurrió sin más?-, se preguntó.- “o un demente que robas bebes junto son su hijo no tenian nada que hacer”- volvio a pensar
A la luz naciente, podía ver bajo ella un sendero que zigzagueaba ladera abajo. Escogió su camino con cuidado a través de las rocas y arbustos. Al pie del sendero, encontró un gran muro, fortalecido con contrafuertes. Se extendía hasta donde alcazaba la vista a derecha e izquierda.
Vacilante se aproximó a la pared, sin tener idea de qué haría cuando la alcanzara. Mientras se acercaba, un movimiento justo en la base captó su atención. Era un hombrecillo, de pie junto a un estanque. Cacareaba mientras aplastaba algo con los pies.
-Hola, disculpe-dijo ALi
El hombrecillo casi saltó fuera de su piel.
—Sigue adelante —dijo, incluso antes de levantar la mirada para ver quién era.
Cuando se volvió, su cara resultó estar muy abajo así que la evaluó desde debajo de unas espesas y peludas cejas.
—¡Vaya! —exclamó, pareciendo asombrado y enfadado al mismo tiempo—. ¡Vaya! —Al parecer nunca antes había posado los ojos en una persona como Ali o mas bien le recorbada a alguien.—. ¡Vaya! —dijo de nuevo.
- Inicia a deseperarme, Así nunca llegaremos a ninguna parte-pensó Ali.
Era una personita extraña. Sus cejas pobladas claramente pretendían ser feroces, pero su cara arrugada no estaba a la altura de tal ferocidad. Su expresión era cauta ahora, no particularmente amigable, pero tampoco hostil. Parecía evitar su mirada y notó que cada vez que movía las manos, los ojos de él las seguían. En lo alto de la cabeza tenía una gorra de piel. Del cinto que sujetaba sus calzas, pendía una cadena de ornamentos tintineantes, bisutería por lo que Ali podía ver. Vio que su boca se movía para decir otra vez "¡Vaya!" y lo interrumpió rápidamente.
—Perdone, pero tengo que atravesar el Laberinto. ¿Puede mostrarme la forma de entrar?, sabe es de suma importancia llegue lo mas antes posible-
La boca se quedó congelada en la formación de la V, parpadeó hacia ella una vez o dos. Entonces sus ojos se lanzaron a un lado. Se apresuró a recorrer unos pocos pasos hasta una caléndula, al mismo tiempo que sacaba una lata de spray de su chaqueta. Cuando apuntó el spray, Ali vio una pequeña hada diáfana emergiendo de la caléndula.
El hombrecillo la roció con un par de rápidas ráfagas. El hada languideció de inmediato, como un pétalo marchito.
—Cincuenta y siete —dijo él con algo de satisfacción.
-Eso son hadas?-pregunto Ali viendo al hombresillo hacer su labor
-wow que inteligente eres-contesto sarcasticamente a lo que Ali no le causo gracia
-Pero que hermosa-aludio Ali a un hada que se le acerba, el hombrecillo volteo a verla atentamente como esperando algo, Ali segui observando al hada que volaba frente a ella, cuando estuvo lo suficientemente cerca la avento con la mano como si fuera un mosca, el hombresillo no podia creer lo que habia hecho, por lo que abrio la boca nuevamente
-por que hiciste eso-gruño
-bueno todo mundo sabe que la hadas no son lo que parecen-contesto Ali como si nada, poso sus manos atrás de la espalda, el hombrecillo volvio a su trabajo
-deja de seguirme-gruño de nuevo
-no hasta que me digas como entrar en el laberinto-contesto petulante
-no te lo dire-
-y por que no habrias de hacerlo, si te lo estoy preguntando-Se quejo Ali
-por que no se me da la gana-contesto
-pero que horrible eres!!-grito Ali poniendo sus manos en la cintura y golpeando el pie contra el suelo
—No, no lo soy. —Parecía sorprendido—. Soy Hoggle. ¿Quién eres tú?
-Alice!-
Él asintió.
—Eso es lo que pensaba. —Divisando a otra hada, la roció. Para asegurase, le puso un pie encima y lo giró aplastándola contra el suelo. El hada chilló—. Cincuenta y nueve —dijo Hoggle.
-Y como pensaste eso si nunca antes en la vida me habias visto-lo seguia aun
-Pero conosco a tu madre-contesto- ella se llama Sarah no es Asi-
-Como lo sabes!!-entonces si lo sabes debes saber la entrada, dimelo por favor-rogo
-Su alteza no debe de entrar a ese lugar si quiere regresar a casa, junto a su madre- le advirtio
-Pero… Andreth me dijo que si queria regresar a casa debia entrar, yo no pedi venir aquí, él me trajo por equivocación- explico
-El laberinto ya no es seguro para nadie-
Ali medito- tal vez deba preguntar correctamente- se detuvo, tomo su barbilla para pensar
—¿Sabes dónde está la puerta del Laberinto?
Él arrugó la cara.
—Quizá.
—Muy bien, ¿dónde está?
En vez de replicar, él amagó a un lado, alzando la lata de spray.
—Sesenta.
—He dicho, ¿dónde está?-ordeno
—¿Dónde está qué?
—La puerta-volvio a chillar
—¿Qué puerta?
—La puerta para entrar en el Laberinto-iniciaba a deseperarse
—¡La puerta! ¡Entrar en el Laberinto! Oh, esa sí que es buena —rió, no muy amablemente.
Alice tenía ganas de darle un puñetazo.
—Es inútil preguntarte nada, como se supone que voy a regresar a casa a la hora de la cena, si no me estas ayudando, deberia castigarte por esto-dijo crudamente
—No si haces las preguntas correctas, ademas no deberias de amenazar así a las personas —Le estaba dedicando una mirada de reojo—. Estás tan verde como un pepino, igual que tu mamá la primera vez que vino pero no era tan arrogante y mandona como tu-
Ali entrecerro lo ojos, se sintio sumanete insultada por el hombrecito, respiro hondo y cambio su expresion por una mas tierna—Bueno, ¿Cómo entro al Laberinto?-pidio con voz sumamente amable
Hoggle inhaló por la nariz, sus ojos chispeaban.
—¡Ah! Esa está mejor.
Ali creyó oír una risa sumamente horrible, por lo que sintio un gran escalofrios
—Ahí tienes —asintió con la cabeza, señalando tras ella—. Tienes que hacer las preguntas correctas si quieres llegar a alguna parte en el Laberinto, tu madre tuvo que haber contaso sobre eso, pero sobre todo debes de tener mucho cuidado.
Ali se dio la vuelta. Ahora, en el gran muro, vio una enorme verja grotescamente diseñada. La miró casi acusadoramente. Podría haber jurado que no estaba allí antes.
—No hay ninguna puerta, ¿ves? —estaba explicando Hoggle—. Todo lo que tienes que hacer ahora es encontrar la llave.
Ella se volvió a mirarle y después observó a su alrededor. Vio al instante que no iba a ser un problema encontrar la llave. Cerca de ella había una pequeña alfombrilla, y en cada uno de sus extremos una enorme llave.
—Bueno —dijo—, ha sido bastante fácil.-
Se acercó a la llave e intentó cogerla. Solo podía lograr levantar un extremo del suelo, o el otro, pero la llave entera era demasiado pesada para levantarla hasta la cerradura de la verja. Miró a Hoggle.
—Supongo que es mucho esperar que me eches una mano.
—Sí —dijo Hoggle.
Lo intentó de nuevo, luchando por levantarla. Fue inútil.
—Oh —dijo—. Esto es tan estúpido, solo deseo regresar a casa, es mucho pedir- lloriquio
—Querrás decir que tú eres estúpida —la corrigió Hoggle.
—Cállate, malvado renacuajo, no tienes que llamarme de esa manera-
—¡No me llames así! —Hoggle estaba agitado—. No soy un renacuajo, odiaba cuando tu madre me lo decia y no voy a dejar que TU lo hagas tambien aun que seas una princesa- la señalo despectivamente
—Sí, lo eres, y ahora entiendo por que te llamaba de esa forma si eres un maleducado —dijo Ali-y no soy una princesa- Estaba recordándose ansiosamente a sí misma mucho más pequeña, en la escuela, cantando mofas crueles a alguna niña atormentada, pero insistió—. Si, eres un... un... ¡Un feo, sucio y malvado renacuajo!
Hoggle estaba fuera de sí de rabia.
—No puedes llamarme así —dijo histéricamente—. ¡Tú! ¡Ja! ¡Eres tan estúpida, lo das todo por supuesto!, ni siqueira tuviste la voluntad de pelear con el principe para que te regresara a casa-
—¡Renacuajo! ¡Renacuajo!
—No lo soy. No lo soy. ¡Basta! ¡Basta!
—¡Asqueroso y espeluznante renacuajo!-canturreaba Ali a su alrededor
Hoggle se recompuso y con algo de dignidad le dijo:
—Si no fueras tan descerebrada, probarías la verja-
Eso la detuvo en el acto. Pensó un momento, luego fue hasta la verja y le dio un pequeño empujón. Se abrió.
—Nadie dijo que estuviera cerrada —observó Hoggle.
—Muy astuto- lo vio entrecerrando los ojos- me lo hubieras dicho antes-
—Te crees tan lista —dijo Hoggle—. ¿Sabes por qué? Porque no has aprendido nada.
Ali estaba mirando con atención más allá de la verja. No le gustaba lo que veía. Estaba oscuro y parecía amenazador. La música que zumbaba en el aire parecía más intensa. Había un olor a putrefacción.
Reunió su coraje y dio dos pasos dentro del Laberinto. Entonces se detuvo. Un pasaje cruzaba la entrada. Era tan estrecho, y la pared tan alta, que el cielo no era más que una rendija sobre su cabeza. En la penumbra resonaba un continuo goteo de agua.
Se aproximó a la pared más alejada, la tocó y apartó la mano. Estaba húmeda y resbaladiza, como mohosa.
A su espalda, la cabeza de Hoggle se asomaba a través de la puerta.
—Acogedor, ¿verdad?
Ali se estremeció.
-Se ve interesante-contesto muy segura de si misma
Los modales de Hoggle se habían alterado. Estaba callado, casi era posible detectar un indicio de preocupación en su voz.
—Realmente vas a entrar ahí, ¿verdad?
-No tengo de otra, debo llegar frente al demente que roba bebes y pedir que me regrese a casa-suspiro
Hoggle no lo soporto e inicio a reir
-Demente-se apretaba el estomago
-Sabes a mi no me causa mucha gracia-se cruzo de brazos
-Puedo preguntar algo antes de que entres-
-por supuesto!!-
-por que traes el vestido de tu madre-
-oh-esto lo toco-bueno… yo lo encontre-
-Asi se parece tanto a ella-Ali sonrio
-Tu en verdad conoces a mi madre?-
Él asintio
-Bueno, no creo que a tu madre le cause mucha gracia que estes en este lugar-
-Lo se- se quejo- pero ese tonto de Andreth me trajo por equivocación-refunfuño
-Princesa, como le dije anteriormente, el laberinto no es seguro menos para usted, no debe entrar-advirtio preocupado
-Hoggle, por que me llamas princesa, eso no me gusta dime Ali-
-En verdad- dudo- no me castigaran por ser irrespetuoso-
-No que yo sepa-rio Ali-hoggle no escuchas eso- volteo Ali asustada y Hoggle le siguio
-BRUJAS!!!-grito Hoggle- correo Ali corre, entra, vamos-la empujo
Ella lo tomo de la mano e inciaron a correr unas siluetas montadas en escobas y vestidas con tunicas negras volaban sobre ellos
-ah!!-gritaba Ali y Hoggle tratando de escapar
-sueltelan criaturas horribles-movia su mano-sigue corriendo Ali- corrieron un poco mas pero Ali callo al enredarse con el vestido-
-Ali , estas bien- la trato de levantar, pero las brujas se acercaban mas aterrizando a centimetros de ellos-Alejense cosas horribles-amenazo Hoggle
-Quitate enano, ella es de nosotros-amenazo una horible voz
-no ella pertenece aquí-señalo
Ali no entendia nada, solo veia directo a los ojos a las personas frente a ella, horribles ancianos arrugados, pero al acercarse a ellos se volvian jovenes.
-Es ella- dijo uno- es nuestra princesa-alargaron sus manos como para tratar de tocarla- ella hace esta magia- se le iniciaron a acercar y Ali no sabia que hacer
-Alejense-gritaba y se cubria con las manos, fue entonces que una gran luz enamo de ella, haciendo que las brujas se alejaran de ella miestras gritaban, sintio entonces que alguien la toco
-Ahh no me toques -golpeo algo
-Soy yo- costesto , ella se quito las mano de encia lentamente y vio tirado a hoggle
-ohh hoggle cuanto lo siento, perdon estaba asustada, que sucedió-
-es lo mismo que me pregunto que hiciste-
-nada solo me cubri-
fue entonces cuando hoggle vio que de la mano izquierda de Ali algo brillaba el tomo su mano bruscamente
-de donde sacaste esto-toco el anillo
-siempre lo eh tenido-aclaro viendolo-y nunca me lo puedo quitar por mas que trato, lo mas chistoso es que va creciendo como yo, mamá tiene uno igual, tu sabes lo que significa-
-no-dijo secamente soltanto la mano de la chica- pero nunca por nada te lo quites, eso te salvara la vida, entendido- la chica asintio-ahora sigue ya entraste por lo tanto aceptaste el reto-
-pero… no me acompañaras-dijo asustada levantandose y sacudiendose el vestido
-no puedo… yo debo de ir hacer otras cosas, pero no te preocupes yo te encontrare-
-pero…-
-ningun pero, avanza el tiempo corre-dijo para salir del laberinto y escuchar como se cerraban las puertas, ella dio un salto, se quedo un momento reflexinando lo que habia ocurrido
-bueno no se ve tan dificil-dijo- ahora para donde derecha o izquierda-vio ambos lados-pues no hay mucha diferencia-inicio a caminar hacia la derecha, pero por mas que caminaba no llegaba a ningun lado-Como mamá pudo atravesar todo esto si solo sigue recto, estoy llegando a pensar que ni siquiera mi propia madre estuvo aquí y realmente nos estan confundiendo- se detuvo a voltear- pero ya eh avanzado bastante como para regresar y probar del otro lado- se recargo en la pared, se tapo la cara con ambas manos
- ESTO ES SUMAMENTE FRUSTANTE!!!!- grito, Ali volvio a mirar a ambos lados buscando algo que le diera un indicio de cómo seguir
- Tal vez... solo lo doy por supuesto. Porque eso es todo lo que he hecho hasta ahora, seguir y seguir. Podría seguir haciéndolo para siempre... y no terminar jamás- razonó fue entonces que tomo su vestido de enfrente para permitirle caminar con mas libertas pero decidió iniciar a correr. Ahora la única diferencia era que las paredes revelaban su eternidad más rápidamente. Corrió más rápido, patinando en el barro, dándose contra los costados del pasillo, más rápido y más rápido, y las paredes se extendían ante ella sin doblar o cambiar de dirección o acabar, hasta que empezaron a dar vuelta sobre su cabeza y comprendió que se estaba desmayando, exhausta, con lágrimas corriendo por las mejillas. Se tiro al suelo a llorar pues no se podia encontrar mas frustada en la vida, inicio a golpear el suelo con las manos, se incorporo limpiando el vestido
-te odio maldito vestido- lo sacudio con furia, otro chillido mas de frustracion golpeó la pared y se sento en un monticulo de tierra cerca de ella dejo caer su cabeza para atrás, tapandose de nuevo la cara.
-hola-escucho, por lo que busco de donde provenia el sonido y noto que era un diminuta criatura junto a ella
-esto no puede ser ,puedes hablar- se sorprendio
-si puedo hablar-contesto riendo divertido-nunca pense tendria el honor de conocerla su alteza de haberlo sabido me hubiera vestido apropiadamente-
Ali se le quedo viendo
-sudece algo alteza?-
—¿Sabes cómo atravesar el Laberinto?
—¿Quién, yo? —Sonrió abiertamente—. No, solo soy un gusano.
-demasiado para él supongo-penso
—Entra y conoce a mi señora —la invitó el gusano.
Ella se las arregló para sonreír débilmente.
—Gracias —dijo al gusano—, pero tengo que atravesar el Laberinto. Y no hay giros, ni aberturas, ni nada. —Parpadeó para contener las lágrimas calientes—. Solo sigue y sigue.
—Ooh —dijo el gusano—, no está mirando bien alteza, eso es. Está lleno de aberturas. Es solo que tú no las ves, eso es todo.
Ali miró alrededor con incredulidad. Las paredes se extendían por siempre a ambos lados.
No había lógica en ello. O quizás no tenía nada que ver con la lógica y ese era el problema: todo lógica y nada de razón.
—Hay una abertura justo ahí —siguió el gusano—. Justo delante suyo.
Ella miró. Pared de ladrillo, musgo húmedo, liquen, nada más.
—No, no la hay-resongo Ali
El gusano resopló, y con voz amable dijo:
—Pasa y toma una taza de té.
—No hay abertura. —La voz de Ali era insistente.
—Intenta atravesarla, por allí —dijo el gusano, con un ademán de la cabeza que pretendía inspirar coraje—. Ya verás. Pero primero, ¿por qué no tomas una taza de té?
—¿Dónde? —Ali volvió a mirar de nuevo la pared.
—Lo tengo en la tetera.
La hospitalidad del gusano se malgastaba con ella.
—Es solo una pared —masculló—. No hay forma de atravesarla.
—Ooh —río el gusano—, este lugar, princesa. Las cosas no siempre son lo que parecen, suponía que usted ya sabría eso, su madre no le comento nada al respecto.
-Al parecer mi madre no me ah contado muchas cosas- se quejo
Ali lanzó al gusano una mirada penetrante. ¿Cómo es que utilizaba la misma frase que Hoggle? Y en su mente oyó de nuevo la voz de Hoggle.
Ali se levanto camino Muy tentativamente, sobresaltándose por anticipado, se acercó a la pared y la atravesó, hasta otro pasillo.
Ali estaba deleitada. Este pasillo también se extendía infinitamente por ambos lados, pero al menos era un pasillo diferente. Se giró agradecida.
—Gracias —dijo al gusano—. Eso ha sido increíblemente útil, perdón por tener que rechazar tu magnifica invitación a tomar una taza de té, pero en cuanto termine este laberinto prometo venir por una-inicio a avanzar de nuevo cuando la misma vos del gusano la detuvo y regreso donde antes-Que has dicho-
-Princesa debe cuidarse mucho, este lugar ya no es seguro mucho menos para usted-
-Hoggle me dijo lo mismo pero debo atravesarlo si quiero regresar a casa- explico- No te preocupes se cuidarme sola y tendré cuidado-dijo con falsa valentía e inicio a caminar de nuevo
-Corre gran peligro princesa, y sin la ayuda de su padre, y esas brujas en su casería, cuídese- dijo el gusano sumamente preocupado

